Publicidad:
Terra
La Coctelera

Ayer y hoy...

Ayer me di cuenta, que los años pueden arrumbar el cuerpo, el alma y el amor, mis pasos se hicieron cortos y mi cuerpo más pesado y doloroso.

También mi cuerpo se hizo blanco de enfermedades, mi alma se ha hundido en desesperación y agitación, llenando de temblor y miedo mi pensamiento... ¿Y mi amor?..... ¿Y mi amor?.... ¿Qué ha pasado con él?

Mi amor, se ha moldeado, de ser romántico, intenso y apasionado, a caber en una cajita cuadrada, o triangular, o redonda, solo a medida de la necesidad de mis amados, ya no posee ni su tamaño, ni su poder... ha sido confinado como un material radiactivo en una planta nuclear, a racionar su calor para que sea productivo y en bien de todos... poderoso, bueno, caliente, indispensable, amado, condicionado atado, devaluado, hostigado e incomprendido...

¡Ya no! ¡Ya no! ¡Ya no!... Me libero de las figuras y retomo mi corona como dueño de él! Y de sus necesidades y expropio mi vida para mí y los míos, corto mis ataduras, de nuevo porto mi armadura y mi escudo, esgrimo mi espada y me proclamo ¡Mi propio rey!...

Rey de mi vida en este mundo, para dar amor, recibir, regalar y quitar a quien yo desee.

¡TEN TÓMALO! ¿QUE HARÁS CON EL?

De luz y sombras.

Iluminada por el verbo que nunca se quiere oír, bajo la tierra donde vive la oscuridad, toma fuerza, y decidida la semilla, extiende sus brazos en todas direcciones y se alimenta del polvo de lo que alguna vez estuvo vivo y bebe…

Lo mismo que sirve para destruir y purificar. En poco tiempo se asoma a la luz y acelera  sus dimensiones, determinada a no perecer e imponer su nuevo territorio.

Pasa el tiempo y el área que prometía ser fecunda para sus hermanos del reino, la suerte no los asistió. Ahora el árbol reina sobre la colina y ningún otro bajo él.

Una historia puede ser hermosa para unos  y desastrosa para otros, como decía khalil gibrán, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés, ni el ciprés bajo la del roble.